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Isandrin, capital eterna del Imperio Edorano y orgulloso corazón de la Legión, ha sido durante mucho tiempo símbolo de orden y dominio. Sus estandartes ondean sobre una ciudad construida sobre la disciplina, la fe y la conquista. Sin embargo, incluso este bastión ahora tiembla desde dentro.
El recién nombrado general Maxime estaba destinado a ser un títere de la Legión. Sin embargo, este joven erudito, inspirado por los Antiguos, ha comenzado a transformar la capital mediante audaces reformas, llegando incluso a fundar un Parlamento. El cambio engendra enemigos. Desde calles sombrías hasta salones nobles, la tensión aumenta. Contratado para restaurar el orden, debes descubrir qué origina la agitación y traer una paz duradera a Isandrin antes de que la ciudad se desmorone.
El malestar en Isandrin es más que un rumor. El caos se siente, se ve y se mide en la vida de sus calles. A medida que se extienden las tensiones, la capital se torna más hostil. Los precios se disparan, los contratos desaparecen, estallan disturbios, los distritos cierran y el peligro te acecha incluso dentro de sus murallas…
Para estabilizar la capital, debes sofocar la agitación por ti mismo. Persigue a los bandidos, arranca la propaganda hostil de las paredes, financia obras de caridad por toda la ciudad o deja que tu bardo convenza a la multitud a favor del General. Cada acción cambia el equilibrio. Si calmas a la población, la ciudad responderá con calles abiertas y un comercio próspero. Si dejas que crezca el descontento, Isandrin se sumirá en una crisis abierta.
El orden no se restablece solo con armas, pero ahí comienza todo. Enfréntate a nuevos escenarios de batalla donde los objetivos son tan importantes como la supervivencia. Captura a los criminales que huyen antes de que escapen y aviven los disturbios. Escolta convoyes vulnerables a través de implacables refuerzos. Lucha en calles en llamas para derrotar a los alborotadores y rescatar a los civiles atrapados antes de que las llamas los consuman.
La velocidad, el posicionamiento y la acción decisiva definen estos enfrentamientos. En Isandrin, la victoria no solo depende de quién quede en pie al final, sino de lo que quede de la ciudad cuando cesen los combates.
